Gracias por estar aquí (¿de nuevo?)

¿Como decir que esto simplemente es el blog de la futura gobernante del planeta? Y ahora os preguntaréis, ¿pero que dice...? Pues eso, que soy la reina de los patos (y las rubias pero no se lo digáis a mis queridos patos o se rebelarán. Sólo saben que soy un poco marmota). Soy una pequeña pato (bastante muy friki, todo sea dicho) que os revelará sus puntos de vista sobre diversos temas, y bueno, anécdotas que no tienen precio... En resumen, la enana ésta os dejará un montón de chorradas que tenéis que leer, ¿si?

Y para los que habéis entrado aquí buscando una receta de Pato Pekín no os preocupéis, que esta a continuación. *guiño guiño*

Tratad de disfrutar y olvidaros de vuestros problemas mientras estáis aquí... ¡No os cortéis!

PD. Y si queréis seguirme por Twitter, adelante. Me encontraréis como @ValkSan

miércoles, 27 de mayo de 2015

La libertad

Hoy he escrito un pequeño relato para la asignatura de castellano, y tras varios esbozos, debo decir que estoy bastante satisfecha con el resultado.
Personalmente, creo que la libertad es un concepto muy difícil de percibir y que cada uno tiene una idea diferente. Sin embargo, para mí es esta.

La libertad

La libertad es uno de los rasgos que caracteriza el ser humano; la capacidad para poder decidir según tus convicciones, principios o intenciones, es tan solo propia de una conciencia plena. Aunque se diga de siempre la frase “Libre como un pájaro”, no es real. Un pájaro, se ve obligado por sus instintos a hacer determinadas cosas, como las aves migratorias a seguir la misma ruta que viene establecida en sus genes, y por mucho que vean que un hélice está a punto de acabar con sus vidas, deben continuar.
Eso no quiere decir que cualquier ser humano sea digno de decir con orgullo que es un ser libre, porque para ser libre, debes tener la capacidad de responsabilizarte de lo que escoges y defenderlo. Porque a veces lo mejor que podemos hacer con un don tan míticamente valorado y olvidado, es usarlo para que todos podamos decir que lo tenemos.

domingo, 17 de mayo de 2015

En momentos de ira, entre lágrimas y dolor, yo te escribo

Esta ha estado la última, la definitiva.
Ha sido la gota que lo rompía todo. 
Estoy harta de la gente como tú. 
No te quiero tener cerca nunca más.
No pienso estar con cobardes que se auto-compadecen y se dicen a ellos mismos que no pueden hacer ni A ni B, ni nada, porque no pueden, porque no están hechos para eso, por miedo a luchar por su propia felicidad. 
Cambian la felicidad verdadera por una falsa y fácil de conseguir a través de putas drogas y relaciones vacías y sin fundamento.
Personas con una autoestima tan baja que no son capaces ni de abrir los ojos y dejar de engañarse para ver que la vida no es tan fácil como se les está presentando.
Personas que arrastran a las que tienen alrededor a sus propias penurias y malas costumbres que acabaran por destruirlas.
Personas que comienzan interpretando un maldito papel y acaban convirtiéndose en el personaje. 
No quiero estar con personas tan cobardes y egoístas.
No quiero estar con personas que llevan armas para proporcionarse una propia seguridad completamente errónea.
Una "seguridad" tan peligrosa como para crear más problemas que ventajas. Porque un arma, nunca será una ventaja y, aún menos, una ayuda real.
Sólo espero que te des cuenta de lo que haces antes de destrozarte la vida, imbécil.
No eres la persona que creía que eras ni la que yo creía ver en ti, pero eso ha sido mi error, no te hagas cargo.
Simplemente, desaparezco de tu vida.

lunes, 27 de abril de 2015

Microrrelatos

Hace ya unos días que en mi instituto los profesores nos invitaron a hacer unos microrrelatos para hacer una pequeña celebración por "Sant Jordi", ya que es el día de la rosa, del libro y de los enamorados aquí en Catalunya. Es un día que para mí siempre ha sido muy importante, ya que es una adulación a tres de mis cosas favoritas: la lectura, la escritura y las muestras de afecto. 

Y aunque este año me resultó de lo más decepcionante, duro y solitario, también tuvo cosas buenas, y es que gané el primer premio en los microrrelatos de lengua catalana, y como premio obtuve un diploma y una tarjeta regalo para Abacus que gasté en regalos para mi madre.
Aún así, creo que el relato que escribí en castellano también estaba bien, así que a continuación dejaré a vuestra disposición ambas historias:

Microrrelato en castellano:

Mientras llega el tren

Estoy escribiendo un “tweet” mientras espero que llegue el “metro”. No puedo evitar pensar lo que puede ocurrir en tan solo cinco minutos.
En cinco minutos, podría saber que estoy enamorada de alguien o conseguir la oportunidad de alcanzar lo que más deseo. Cinco minutos, podría ser lo que quedara para curar a una persona o bien lo que llevara junto al pecho de su madre.
En cinco minutos, mi mundo entero podría cambiar o podría mostrárselo a quien quisiera conocerlo. En cinco minutos, cualquiera podría dejar de estar triste y comenzar a ser feliz.

Detengo mis pensamientos y subo al tren. Estoy ansiosa por ver que me deparan esos cinco minutos.

Microrrelato en català:

El mar gris

Amb el pas del temps he pogut arribar a la conclusió que una de les pitjor coses que li poden passar a una persona és submergir-se a un mar de dubtes. És completament una sensació d’ofec, de que estàs tancat dins d’una bombolla d’oxigen que cada cop es fa més petita i et deixa respirar menys aire. I es que l’única forma de sortir d’aquesta tanca, és trencant-la i sabent cap a on anar, per poder tornar a la superfície i per fi respirar l’aire que porta la brisa marina, amb la seva fressa i els aires nous i refrescants. Aires que fan que sentis que tornes a ser viu i que ha arribat l’hora de continuar endavant.

martes, 31 de marzo de 2015

Las Siete Muertes del Gato

Hace ya un tiempo que leí este libro, "Las Siete Muertes del Gato" de Alfredo Gómez Cerdá, y puedo seguir asegurando que me pareció un buen libro que sabe reflejar a la perfección la situación de la periferia, los jóvenes que viven ahí, etc.

Argumento: Germán, o también apodado el Gato, acaba de morir en un accidente de moto. A causa de esta desgracia, todas las personas que se sentían ligadas a él van al velatorio. Ahí se reúnen sus amigos, su hermana y una enfermera que le cuidó mientras estaba en el hospital.
Todos ellos deciden quedarse una última vez junto al Gato, y así, uno tras otro, van recordando momentos que vivieron con él, desde su infancia hasta minutos antes de su muerte.

¿Que por qué ahora quiero publicar esto ahora? Sencillo, porque más de uno de los fragmentos del libro me impactaron y a su debido momento, cuando me sienta más identificada o cuando crea que me siento más afectada por esas palabras, lo compartiré por aquí.

Aquí presento el primer fragmento:

“     -     Muchas veces, cuando estábamos encerrados, pensaba cómo me sentía de verdad. Decir que mal era poco. Buscaba algo, no sé si una palabra o una imagen, que explicase mi estado de ánimo, pero no lo encontraba por ninguna parte.
-          Tienes que olvidarlo.
-          No podré.
-          Yo voy a ayudarte.
-          Estar encerrado sin poder salir es como morirse.
-          No digas eso.
-          Es lo que sentía. Creo que me he muerto un poco. Ahora sé que uno puede morirse de golpe y porrazo o morirse poco a poco.”

miércoles, 21 de enero de 2015

Forsake Not The Dream

Hoy buscando una traducción o algún video en YouTube que estuviera bien de esta canción, "Forsake Not The Dream" de Trivium, me he encontrado con esta cover.



No entiendo la razón por la que me ha llamado más esta cover por encima de las otras, pero me ha gustado mucho y me parece que lo hacen realmente bien. A día de hoy necesitaba escuchar una canción así, y al verles tocar, han acabado de completar lo que buscaba.

Lyrics:



Been down this road
Too many times
Been down this road
Too many times

You taught me how
It feels to die
You taught me how
It feels to die

We learn
What it feels like
To feel pain
For the first time

We learned
What it feels like
To suffer
Feels like to suffer

Give me the strength
To face what's in front of you
In front of me
By any length
To face what's in front of you
In front of me.

I watch it fall before my eyes
I watch it fall before my eyes
This dream we’ve built for our whole lives
This dream we’ve built for our whole lives

We learned
What it feels like
To feel pain
For the first time

We learned
What it feels like
To suffer
Feels like to suffer

Give me the strength
To face what's in front of you
In front of me
By any length
To face what's in front of you
In front of me.

Vanquish that which kills you darling
Forsake not the dream
Through the world I feel I’m falling
Forsake not the dream

Crest fall in
On the crestfallen
Collide and collapse

Crest fall in
On the crestfallen
Collide and collapse

Give me the strength
To face what's in front of you
In front of me
By any length
To face what's in front of you
In front of me.

Vanquish that which kills you darling
Forsake not the dream
Through the world I feel I'm falling
Forsake not the dream

Forsake
Forsake
Forsake
Forsake not the dream

Forsake
Forsake
Forsake

Forsake not the dream

jueves, 2 de octubre de 2014

Pesadillas reiterativas

Hoy me ha dado por empezar a pensar en las pesadillas que me persiguen desde pequeñita. Esta semana me había decidido a empezar a leer el libro "En llamas" de la saga de Los Juegos del Hambre, y además últimamente me levanto con temblores, después de haber pasado una noche angustiosa y temible, de la que no recuerdo nada, así que no podía evitar que me vinieran a la cabeza.

Por cierto, ya me he terminado el libro, y me ha parecido mucho más emocionante que el primero, aunque me estaba leyendo "Mort" de Terry Pratchett a la vez y cuando me pasaba de uno al otro, me hacía un lío con los tiempos.

En fin, tampoco me voy a extender explicando cómo eran mis pesadillas ni lo que me ocurría en ellas. Simplemente, eran crueles y se repetían de vez en cuando. Cada año una distinta y adaptada a mi mentalidad y mi gente.

Con el tiempo me di cuenta que era una exageración de mi subconsciente, una señal de que me arrepentía de algo, algo que debía cambiar,

La última pesadilla de la que soy realmente consciente fue la decisiva. Me enfrenté a mis miedos y tomé una decisión que hasta entonces me daba demasiado miedo.

Decidí no rendirme, luchar ante las cosas injustas, aunque me costara algún daño, ya que si no lo hacía, no me lo podría perdonar. De ser más valiente.

Y ahora que han vuelto me pregunto si estoy haciendo algo que debo corregir, que debo tomar de nuevo una decisión.

Me paso las noches pensando y cuando creo saber que debo hacer, algo ocurre, algo me hace cambiar lo que pienso o simplemente me quita las fuerzas de un plumazo. Y todo aquello que me afecta, viene de la gente que me importa, ya que es lo único que realmente me puede curar y me puede herir.

Está más que claro que yo debo hacer mucho, pero aunque preferiría que no fuese así, hay situaciones de las que no puedes salir tu solo.

No me veo capaz de nada, no entiendo nada y casi no quiero entenderlo...

Entonces sé que necesito a esas personas que tanto quiero, pero al mismo tiempo no las quiero a mi lado. Necesito sentirme querida, sentirme feliz para curarme, pero  tengo miedo de la gente, porque puede hacerme daño, sin querer o queriendo.. Con pequeñas cosas o grandes, y que me colapsan... Que me matan por dentro y me vuelven de hielo y piedra... Ahora quiero sentirlo todo, aunque mi subconsciente siempre me bloquea, para evitar que me derrumbe. Entierra y esconde todos mis sentimientos con tal de que no los encuentre hasta el momento en que pueda afrontarlos realmente.

Nunca siento los dolores más fuertes en el momento, como la mayoría de las personas, sino que siempre los siento lentamente, a medida que el tiempo pasa y yo empiezo a hacerme cada vez más consciente de todo. Entonces es cuando puede que me rompa en pedazos.

A veces parece que esa barrera que me separa del mundo se cae y puedo expresarme, puedo sentir, pero siempre vuelvo a la posición inicial.

Que no sepa exactamente lo que siento, no quiere decir que no lo sienta, sólo que se queda ahí dentro. Es tan horrible como cuando olvido las cosas que me han hecho daño a medida que pasa el tiempo, dejándome pequeños espacios en blanco en mi memoria.

Y ahora sé que debo hacer: luchar contra mi misma y mis miedos, encontrar cómo afrontarlos y volver a sonreír y a llorar con libertad. No va a ser fácil, pero, ¿qué lo es, realmente?


Lex Larsson

domingo, 14 de septiembre de 2014

Galletas de mantequilla con manga pastelera

Esta tarde me aburría un poco y no sabía que hacer así que decidí ponerme a cocinar, con un resultado delicioso.

Para aquellos a los que les gusta el té, o también a los que les pirra el café, estas galletas están de muerte para acompañarlo.

Y es que son las clásicas galletas de mantequilla que les gustan a todos, con chocolate, con mermelada, azúcar... Hay tantas combinaciones como imaginación tengas y de tantas formas como habilidades tengas. Yo he optado por hacerlas redondas, como unos cuantos aros, aunque lo más típico son las herraduras o las simples galletas que son una tira.

Ingredientes:

165g de mantequilla

85g de azúcar

1 huevo grande

1 pizca de sal

250g de harina

1 cucharadita de extracto de vainilla (o en caso de no tener, una cucharadita de azúcar vainillado también sirve)




Elaboración (paso a paso):

Primeramente pon la mantequilla (a temperatura ambiente) en un bol y trabájala hasta que quede hecha una pomada, es decir, que quede suave. Si cuesta mucho, ponla unos segundos en el microondas, sin llegar a derretirla, solamente para que se ablande.




Enciende el horno y precaliéntalo a 180ºC.

Luego añade el azúcar y mezcla hasta que quede uniforme y ligeramente espumoso. Si utilizas el azúcar vainillado, júntalo al azúcar en este paso.



Después incorpora el huevo y no dejes de batir hasta que sea una masa heterogénea.






Finalmente agrega la harina, el extracto de vainilla y la pizca de sal. Debes ir con cuidado con este paso, ya que es el más importante. Tan solo bate hasta que se forme una masa uniforme, ya que si lo remueves mucho más, las galletas no quedaran tan ligeras, sino más bien duras.





Pon un papel de horno en la bandeja y luego prepara la manga pastelera. Haz las galletas con la forma que quieras. Si te es de ayuda, puedes dibujar en el reverso del papel las formas que quieras hacer.





Mete la bandeja en el horno y sácala a los diez minutos, cuando los bordes de las galletas empiecen a adquirir un color dorado. 




¡Qué aproveche!






Lex Larsson