Gracias por estar aquí (¿de nuevo?)

¿Como decir que esto simplemente es el blog de la futura gobernante del planeta? Y ahora os preguntaréis, ¿pero que dice...? Pues eso, que soy la reina de los patos (y las rubias pero no se lo digáis a mis queridos patos o se rebelarán. Sólo saben que soy un poco marmota). Soy una pequeña pato (bastante muy friki, todo sea dicho) que os revelará sus puntos de vista sobre diversos temas, y bueno, anécdotas que no tienen precio... En resumen, la enana ésta os dejará un montón de chorradas que tenéis que leer, ¿si?

Y para los que habéis entrado aquí buscando una receta de Pato Pekín no os preocupéis, que esta a continuación. *guiño guiño*

Tratad de disfrutar y olvidaros de vuestros problemas mientras estáis aquí... ¡No os cortéis!

PD. Y si queréis seguirme por Twitter, adelante. Me encontraréis como @ValkSan

martes, 31 de marzo de 2015

Las Siete Muertes del Gato

Hace ya un tiempo que leí este libro, "Las Siete Muertes del Gato" de Alfredo Gómez Cerdá, y puedo seguir asegurando que me pareció un buen libro que sabe reflejar a la perfección la situación de la periferia, los jóvenes que viven ahí, etc.

Argumento: Germán, o también apodado el Gato, acaba de morir en un accidente de moto. A causa de esta desgracia, todas las personas que se sentían ligadas a él van al velatorio. Ahí se reúnen sus amigos, su hermana y una enfermera que le cuidó mientras estaba en el hospital.
Todos ellos deciden quedarse una última vez junto al Gato, y así, uno tras otro, van recordando momentos que vivieron con él, desde su infancia hasta minutos antes de su muerte.

¿Que por qué ahora quiero publicar esto ahora? Sencillo, porque más de uno de los fragmentos del libro me impactaron y a su debido momento, cuando me sienta más identificada o cuando crea que me siento más afectada por esas palabras, lo compartiré por aquí.

Aquí presento el primer fragmento:

“     -     Muchas veces, cuando estábamos encerrados, pensaba cómo me sentía de verdad. Decir que mal era poco. Buscaba algo, no sé si una palabra o una imagen, que explicase mi estado de ánimo, pero no lo encontraba por ninguna parte.
-          Tienes que olvidarlo.
-          No podré.
-          Yo voy a ayudarte.
-          Estar encerrado sin poder salir es como morirse.
-          No digas eso.
-          Es lo que sentía. Creo que me he muerto un poco. Ahora sé que uno puede morirse de golpe y porrazo o morirse poco a poco.”

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